Quiero empezar a hacer ejercicio, ¿Cómo hacerlo?

Cómo empezar a hacer ejercicio sin sucumbir a la pereza

Quiero empezar a hacer ejercicio, pero hace frío y se está muy bien en el sofá…”

 

 

 

Sé que hay mucha gente que tiene ganas de empezar a hacer ejercicio como algo habitual, pero entre la pereza que lleva intrínseca el empezar y el desconocimiento que ello conlleva, al final se acaba posponiendo para terminar sin hacer nada nuevo.

En realidad no son necesarios multitudinarios gimnasios ni equipadísimas salas de Fitness para empezar a moverse. El deporte es todo aquello que comprende mover el cuerpo, ejercitarlo y darle un poco de trabajo, a fin de ir reforzándolo poco a poco y progresando.

Lo primero que hay que tener en mente es el objetivo y la meta que fijamos para poder empezar. ¿Queremos perder peso? ¿Queremos fortalecer un poco nuestro organismo? ¿Queremos ganar masa muscular? Obviamente, dependiendo de nuestros objetivos y nuestra motivación personal, tomaremos un camino u otro, aunque la fórmula siempre es la misma.

 

 

 

Ponte el chándal, y sal a andar a un ritmo constante durante por lo menos 45 minutos.

Personalmente,creo que el primer paso para empezar a hacer ejercicio es no pensarNo pensar en el cansancio, no pensar en que se hará pesado, no pensar en la sudada que nos vamos a pegar andando 60 minutos por la calle, simplemente hacerlo. Lo único en lo que tenemos que pensar es en el beneficio a corto-medio plazo que nos va a proporcionar: Debemos visualizar nuestro progreso en el momento que toque hacer ejercicio.

 

Lo más facil, sencillo y a la vez eficaz que podemos hacer para empezar a ponernos mínimamente en forma es andar. Sí, tan fácil como eso.

 

 

 Andar o correr suave durante más de media hora es un ejercicio estupendo para empezar a moverse y activar nuestro metabolismo.

 

 

Aproximadamente a los 45 minutos, el cuerpo empieza a recurrir a las reservas de grasa para extraer de ellas las calorías necesarias para seguir proporcionando energía al cuerpo, energía que empieza a quemarse en ese momento como si de un horno calórico se tratase. Eso significa que tenemos que tener cierta paciencia para llegar a ese punto, por lo menos 3/4 veces por semana. Muy importante tener en cuenta esto antes de empezar.

 

Caminar es uno de los ejercicios cardiovasculares por excelencia. No es necesario andar a 15km/h realizando sprints de 500m para conseguir resultados satisfactorios. Con un ejercicio prolongado de por lo menos 45 minutos tres veces por semana, empezarás a notar que esos pantalones que te apretaban empiezan a ir más holgados.

 

 

 

 

Lo ideal es amenizar el recorrido de la manera que más os guste. Hay quien escucha música, la radio, ve una película o una serie con el móvil o se junta con otra persona para hacer más llevadero el ejercicio, y poco a poco convertirlo en una costumbre.

 

Cuando algo nos hace progresar y mejorar es cuando empieza a gustarnos, y empezamos a integrarlo en la vida diaria. El sencillo gesto de levantarse del sofá, salir a la calle y andar durante una hora a un ritmo moderado os puede dar muchos más beneficios y satisfacciones de los que podáis imaginar.

 

 

Lo que realmente nos hace eliminar esa molesta grasa que tenemos enquistada en los michelines es el ejercicio sostenido, es decir, de baja intensidad pero prolongado. Quemarás mucha más grasa andando a un ritmo lento pero constante durante una hora, que corriendo lo más que puedas durante 25 minutos. Esto está más que demostrado y comprobado a lo largo de los años.

 

 

 

▲ Acostumbrarse a realizar trayectos en bicicleta en nuestra vida diaria es una excelente manera de integrar el deporte en nuestra rutina, además aplicada de manera útil.

 

 

Animaos a empezar a cambiar vuestras costumbres, vosotros tenéis el poder absoluto de comenzar a variar vuestra rutina de vida y con ella, vuestra salud desde el primer día, con un gesto que no se puede decir que sea excesivamente costoso, caro o aburrido.

 

Conclusión: Lo primero es tener claro que lo que hagamos funcionará. Que funcionará, que nos será beneficioso en muchos aspectos y que una vez terminado el ejercicio, lo agradeceremos. Eso está más que garantizado, siempre que mantengamos una mentalidad positiva, claro.

 

¡Un cálido saludo a tod@s!

 

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